Cuando los fabricantes de aparatos electrónicos anuncian la creación de un nuevo modelo de computadora o de teléfono celular millones de personas en todo el mundo celebran y salen corriendo a adquirir la última tecnología.
Mucha gente es consciente de que esos dispositivos contienen algunas sustancias tóxicas para el medio ambiente y por eso la mayoría guarda sus aparatos viejos en un cajón o algún rincón de la casa o la oficina. Otros, directamente los botan a la basura.
Lo que no saben muchos consumidores de tecnología es que esos celulares viejos y computadoras que dejan de usar esconden una riqueza oculta: oro, plata, cobre y otros minerales y metales preciosos que podrían ser reutilizados.
A pesar de que cada aparato contiene una cantidad mínima de estas sustancias, agrupadas constituyen una verdadera fortuna.
Así lo advierte la organización ambientalista Greenpeace, que lanzó una campaña en Argentina para tratar de crear conciencia sobre este tema.
Según el grupo ecologista, si el país hubiera reciclado los 10 millones de teléfonos celulares que fueron descartados en 2011, habría obtenido casi US$12,5 millones en oro, US$1,8 millones en plata y US$664.000 en cobre.
La situación en Argentina es similar a la del resto de la región. De acuerdo con cifras compiladas en 2010 por la Plataforma Regional de Residuos Electrónicos en Latinoamérica y el Caribe (Relac), mientras que en Argentina los ciudadanos tiran unos 3 kilogramos de basura electrónica cada año, en el resto de América Latina la cifra oscila entre 2,4 y 4,2kg. Los ambientalistas creen que esa cantidad pudo haberse duplicado en estos dos años.
Las fabricantes de automóviles Renault y Nissan anunciaron planes para tomar control de la compañía rusa AvtoVAZ, que produce la marca de vehículos Lada.
Renault (Francia) y Nissan (Japón), que operan en alianza, informaron que inventirán US$750.000.000 en una asociación estratégica con la corporación estatal rusa que maneja AvtoVAZ.
En la práctica, las firmas francesa y japonesa controlarán el 67,13% de su par rusa a partir del año 2014.
Aunque los autos Lada, que gozan de mala fama en Occidente, fueron un símbolo de estatus en Rusia por décadas, han venido perdiendo popularidad en su propio país en la medida en que la población ha ganado acceso a marcas extranjeras.
Rusia está considerado como el tercer mercado de vehículos más importante del mundo, después de China y Estados Unidos.
Los desechos electrónicos pueden ser altamente tóxicos y deben eliminarse de manera segura.
Pero un enorme vertedero de basura electrónica en Guiyu, en la provincia de Guangdong, en el sur de China, es mucho más que un cementerio para equipos antiguos, dice un investigador estadounidense que reside en Shanghai.
Adán Minter, autor del blog "Chatarra de Shanghai", dijo que encontró cajas de componentes electrónicos defectuosos pero sin usar en su embalaje original de HP, Panasonic y Samsung.
Sin embargo, Samsung Electronics niega toda participación en los desechos, y dice que los componentes fueron fabricados hace muchos años.
Por su parte, HP y Panasonic no hicieron comentarios sobre el asunto.
Minter explicó que la mayoría de los desechos eléctricos y electrónicos no vienen de Occidente como antes, sino de Asia y especialmente de la propia China.
El escritor ha puesto de relieve la cuestión de los desechos electrónicos en muchas ocasiones anteriores, no sólo en su blog sino también en publicaciones como Bloomberg, el Wall Street Journal y la revista Scientific American.
El pueblo de Guiyu, compuesto por cuatro pequeñas localidades en el sur de la costa de China, alcanzó renombre hace una década, como uno de los lugares donde las viejas computadoras y los dispositivos electrónicos de todo el mundo occidental estaban siendo reciclados.
Un flujo constante de productos electrónicos usados comenzó a llegar desde 1995. Así fue como Guiyu se convirtió paulatinamente en uno de los mayores sitios de desechos electrónicos del mundo.